Ayer tuve la oportunidad de ir a una Misa en una Iglesia cerca de Rivera y Br Artigas.
Hacía mucho tiempo que no iba a una...
Cuando iba mas seguido a las misas era cuando iba al interior a visitar a mi abuela, quién es muy católica, y los domingos en que yo estaba ahi íbamos a la Misa. Casi siempre eran misas aburridas. A mi más que nada me entretenía que a veces "como era la novedad" me hacían pasar al frente a leer algún texto, o algún pasaje y encontraba divertido ese hecho... además de que me gustaba observar a la gente en la misa, sobre todo cuando se ponen a "orar".
Después, liceo católico, las misas comenzaron a ser con curas más... juveniles, o más up to date lo que las hacía un poco más entretenidas. Igual habré ido a máximo 3 en 3 años. Hasta que llegó 4 de liceo y me metí en el grupo de
Misión. Y sobre eso voy a extenderme. La idea del grupo de Misión era ir a algún lugar en situación crítica, brindar ayuda de todo tipo (desde compañía hasta ropa y alimentos) y nosotros nos identificabamos como alumnos de la "Sagrada Familia", y que dispuestos a charlar también sobre Dios. Es más, la primer Misión del año (son dos por año) se hace en Semana Santa, y nosotros como grupo católico seguimos esas "reglas católicas" como, por ejemplo: ayuno el viernes (salvo un almuerzo opcional para quienes queiran), el jeuves de noche se prendía la estufa y hacíamos vigilia, por turnos (nos dividiamos en grupos y nos tocaba estar despiertos una hora frente al fuego, meditando, cada uno en la suya), y así. Durante el año nos reuníamos una vez por semana, a preparar las misiones, y también se charlaba sobre la biblia y se discutía sobre Dios, Jesús, distintas parábolas, y se hacían trabajos de profundización personal. Yo no creía en Dios católico pero igual el grupo de Misión, no era sólo eso. Y debo decir que las discuciones se daban de forma bastante abierta, y sobre todo sincera. Nadie venía y decia que la Iglesia Católica era lo mejor.
Mi primer misión fue en Flores, Trinidad. Y fue una de las mejores experiencias a nivel servicial. Me encantó. Eramos un grupo enorme (mas de 100 personas) y tuve la suerte de que el Hno Javier (quien dirigía la Misión) me alejó de todas mis "amigas" (o al menos conocidas) y me mandó junto con otras once personas a un pueblito a 30km de Trinidad. Se podrán imaginar que en el momento acsi me muero! 15 años y me mandaban a un grupo donde todos eran mas grandes, y no conocía a nadie.. y re lejos del resto, y me iba a perder "todo". Y obviamente fue excelente. Primero que nada porque tuve la experiencia de misionar específicamente, y eso me lo permitió que el grupo fuera chico, que había oportunidades para todos. Nos permitió también acercarnos a la comunidad, y acercarnos nosotros como grupo y funcionar en forma excelente. Estuvimos de sábado a miércoles en este pueblito, y cuando nos reunimos con el grupo grande nos sentimos bastante perdidos... y nos mantuvimos bastante juntos.
Respecto a la Misión en este pueblito, nos dividimos en grupos de tres, más o menos, y la idea es ir puerta a puerta, presentarnos y charlar y ver que pasa. Alguna gente te manda al diablo, otros charlan contigo un rato, y otros, que tienen una casita tan chiquitita que apenas entrábamos, y tan poca comida que casi ni les da, nos abrieron las puertas para tomar mate dulce (por supeusto con la yerba re usada y calentada al sol) con pan duro y mermelada cacera de zapallo.
Mientras tanto claro, teníamos mini misas, por llamarlo así, o al menos la religión y Dios siempre estaban presentes. Y en parte de ese año yo me sentí muy cerca de Dios, pero el católico seguía sin convencerme. Creo que ahí por primera vez entendí que si hay un dios, y que es como es para cada uno. Allí creo que nació mi divinidad interior. Un zapato para él, la Virgen María para el otro, una luz, una cara, lo que sea pero allí está y así la descubrí.
Siguiendo con la Misión, otra experiencia que me encantó fue un taller de jóvenes que hicimos, donde estuvimos charlando (por medio de fichas y cartulinas) sobre problemas típicos de los adolescentes, sobre el amor, la amistad, drogas y sexo, y pudimos enseñarle a una chica de 18 años qué era un preservativo... la información es un tesoro valiosísimo que pocas veces valoramos.
Y bueno, volvimos al grupo grande, hice la vigilia pensando en la vigilia que tuvo que hacer Jesús, que permaneció todo el jueves a la noche rezando, muerto de miedo porque sabía que lo venían a buscar, sintiéndose abandonado... y el viernes santo hice ayuno, y agradecí por la comida todos los días...
Y la Misa que tuve ayer me recordó a todo esto. Fue una Mias linda, con un cura viejo pero juvenil, "bestia" a la hora de hablar, puteando muuy sutilmente a la Iglesia y también hablando con lenguaje juvenil (es profesor de la Católica). Y me gustó estar allí, por más de no formar parte de esa creencia. De no hacer la cruz. Igual, me acordaba de muchos de los rezos y de muchas de las canciones, pero ya no las decía, yo ya encontré el dios que estaba buscando.
Esto fue como un popurrí de cosas. No le encuentro un final apropiado a este post. Podría contarles sobre la segunda Misión, podría hablarles de como extraño la Misión, y como me encantaría ponerme en contacto con este grupo nuevamente. Como me encantaría volver a la casa de la señora que tenía sinusitis, y quería salvar a su nietito de dos años del padre que lo molía a palos. O volver a la casa de un hombre nazista, quien se reconocía como tal pero no se hacía llamar un practicante, sino simplemente un idealista que compartía la visión de la raza aria...
O podría soñar y confiar que quiás mas adelante, encuentre nuevas misiones, ya que es parte de lo que yo siento que vengo a hacer a este mundo, y es algo que disfruto de corazón. Y puedo desearles también que todos se den la oportunidad de acercarse a su divinidad interior, creo que incluso diría que de acercarse al Dios Católico, pero esto es más que nada porque fue lo que a mí me sirvió. De todas maneras, se siente bien haber estado tan cerca de esto, e igual reconocerlo como ageno, pero respetando las creencias de las personas. (Quierio aclarar que en todo momento me refiero a las creencias individuales, y sin poner en debate las millones de cosas por discutir: soy un asesino pecador pero voy y me confieso y ya esta; o siempre soy pecador; o que la Iglesia es esto o que es lo otro... no... no quiero adentrarme en eso sino simplemente en la idea de la creencia de una energia, la cual no tiene que ser superior ni inferior ni nada, poqrue es nuestra).